Todo trabajo entraña una peligrosidad que está condicionada por el riesgo profesional específico de cada actividad laboral, que podrá o no ser eliminado según se adopten las medidas de prevención adecuadas.
Las enfermedades profesionales que puede sufrir el profesional como consecuencia de su trabajo, pueden ser las siguientes:
Fatiga ocular. Está ligada, por un lado, al uso de los ojos que requieren determinados trabajos, y, por otro, al grado de iluminación existente en el puesto de trabajo. Es preciso trabajar con buena iluminación, y en trabajos específicos con lupa que incorpore luz.
Lesiones osteoarticulares. Las más frecuentes son en la columna vertebral, ya que al pasar muchas horas de pie se ocasiona un desgaste más o menos importante de los discos intervertebrales, e incluso pinzamiento de las vértebras lumbares causando inflamación del nervio ciático.
Problemas musculares. Los problemas musculares también son frecuentes debido a contracturas, por lo que es aconsejable recibir masajes descontracturantes y relajantes periódicamente, o después de un intenso día de trabajo.
Problemas vasculares en las piernas. Al estar mucho tiempo de pie, en las piernas donde la circulación venosa debe luchar contra la ley de la gravedad y contra la presión ejercida por la circulación sanguínea, las paredes de las venas pueden dilatarse y perder su calibre primitivo originando las varices. Los síntomas suelen ser pesadez de piernas, hinchazón o edema, y dificultades en la marcha. Las medidas preventivas serán el uso de 'medias descanso', ejercicios para activar la circulación de retorno, y masaje circulatorio.
Reacciones a los cosméticos. La incidencia de efectos secundarios y reacciones adversas o no deseadas originadas por los cosméticos es muy baja a pesar de la gran cantidad de productos cosméticos que se manejan. Las sustancias que más frecuentemente causan estas reacciones son los perfumes, aromatizantes y conservantes.
Tipos de reacciones adversas a los cosméticos:
- Dermatitis de contacto irritativa.
- Dermatitis de contacto alérgica.
- Granuloma de contacto.
- Comedogénesis.
- En ocasiones, absorción percutánea de los ingredientes de un cosmético que pueden causar cuadros de toxicidad general grave.