El cansancio, el estrés, la falta de sueño, afectan de forma importante al contorno de los ojos, una de las primeras zonas del rostro en acusar los primeros signos de la edad. Si se siguen algunos consejos y se elige el producto adecuado, estos síntomas se pueden reducir considerablemente.
La zona del contorno de los ojos es extremadamente sensible y frágil, ya que su piel es de cinco a diez veces más fina que la del resto del rostro y además está sometida a un contínuo desgaste por su contínua movilidad; el parpadeo, la risa, la frotación de los ojos... Con el paso del tiempo, todos estos gestos que hacemos contínuamente provocan una disminución progresiva del tono y elasticidad de la piel, que además se ven agravados por ciertos hábitos como la exposición intensiva al sol o la adicción al tabaco. De hecho, los primeros signos de la edad aparecen en esa zona y constituyen las odiadas y temidas patas de gallo.
Su escaso espesor y su bajo aporte de fibras de colágeno y elastina, convierten al contorno de los ojos en una parte muy sensible. Algunos de los transtornos más llamativos de esta zona son:
Los productos diseñados para el contorno de los ojos son texturas fluidas y ligeras que facilitan su rápida penetración hasta las capas más profundas de la piel. Muchas marcas cosméticas, formulan sus productos con liposomas, que permiten la rápida absorción de los principios activos.
Las características especiales de la piel del contorno de los ojos, hacen que esté más necesitada de hidratación y nutrición que la piel del restro de la cara.
Los productos antiarrugas, reafirmantes y tensores, restauran los componentes cutáneos que han perdido su firmeza con el paso del tiempo, y a la vez aportan a la piel nuevas cantidades de fibras de sostén.
No hay que olvidar tampoco la protección de las pieles jóvenes. Muchas marcas han desarrollado productos potentes con filtros naturales y principios antirradicales que actúan como barrera preventiva.
La forma de aplicación de estos productos es realmente importante. Estas emulsiones han de aplicarse con un ligero masaje, sin frotar la zona para no dañar los delicados tejidos y siempre siguiendo el sentido de la microcirculación sanguínea. Han de extenderse enel contorno con pequeños toquecitos con el dedo anular. Las pequeñas presiones con los dedos en las líneas de expresión permiten liberar la energía acumulada mediante la activación de la circulación. Además,con esta técnica de aplicación, se actúa sobre los pequeños nodos linfáticos de la zona, ayudando a eliminar las toxinas acumuladas en las células subcutáneas.
Con unos pocos minutos diarios, es posible recuperar la luminosidad perdida de esta zona.