Para comprender la organización interna del folículo piloso, se divide en una serie de compartimentos celulares concéntricos:
El folículo está bordeado por una membrana basal acelular (membrana vítrea). La vaina folicular externa es la más periférica de los compartimentos celulares.
Por dentro se encuentra la vaina folicular interna que se compone de tres compartimentos: capa de Henle, capa de Huxley y cutícula.
En su interior se encuentra el tallo piloso, a su vez dividido entres espacios: cutícula, córtex y médula.
La organización longitudinal del folículo puede dividirse en siete regiones con límites anatómicos.
La porción permanente del folículo comienza en la región del canal del pelo, que se extiende desde la superficie de la piel hasta la unión dermoepidémica. Por debajo se extiende la parte intraepidérmica, 'unidad infundibular'.
El infundíbulo se extiende hasta por debajo de la desembocadura de la glándula sebácea.
Continúa con el itsmo, que comienza por debajo de la desembocadura de la glándula sebácea y termina en la zona del promontorio, zona donde se inserta el músculo erector del pelo.
La porción transitoria de folículo comienza a esta altura y se extiende hasta la profundidad del folículo.
El folículo inferior incluye la zona queratinizada y se extiende desde la zona del promontorio hasta el ápice del bulbo piloso.
El bulbo piloso es la porción más profunda de la estructura folicular y rodea la papila folicular. El bulbo tiene forma de cebolla; si a la altura de su diámetro mayor trazamos una línea que divida al bulbo en dos regiones, superior e inferior, a esta línea se la conoce como 'Nivel crítico de Auber' y separaría una región inferior 'activa' de una superior queratinizada.
La matríz está formada por la parte del bulbo situada por debajo del nivel crítico de Auber, constituida por células indiferenciadas que se dividen con rapidez.
Otro importante rasgo anatómico del folículo es que es que está inclinado, en relación con la superficie de la piel. El lugar donde forma un ángulo agudo con la superficie cutánea es la zona anterior del folículo; la porción que forma un ángulo oblícuo es la posterior.
La inervación del folículo piloso es similar a la que existe en toda el área cutánea. Los nervios que rodean a los folículos son fibras sensitivas, que rodean a cada folículo, independientemente de su tamaño, desde la base del bulbo hasta su unión con la epidermis.
Algunos nervios mielinizados discurren en sentido paralelo a la región permanente del folículo y otros más finos forman una red que rodea el folículo. La disposición de los nervios en el folículo permite que éste sea considerado como un 'órgano táctil folicular'.
De los plexos dérmicos o de las arterias músculo cutáneas, se originan densos plexos en arteriolas y capilares que rodean el folículo en anágeno, los vasos sanguíneos se extienden de forma paralela a la dirección del folículo, y a su vez existen comunicaciones entre ellos, que dan lugar a una malla que rodea el tercio inferior del folículo; en el tercio medio existen pocas interconexiones, sin embargo, éstas aumentan alrededor de la glándula sebácea. Algunas arteriolas penetran en la papila dérmica, formando ovillos en su interior.
Existe una relación directa entre el tamaño del folículo y la vascularización, de tal forma que los más pequeños están rodeados por pocos vasos.
Durante el período de catágeno el sistema vascular permanece prácticamente intacto. Sólo cuando el tercio inferior del folículo se reduce a una fina hilera de células, algunos de los capilares de la red degeneran.
En la fase de telógeno, los vasos que antes rodeaban su parte inferior forman un asa colapsada que adopta forma de ramillete. Cuando el folículo entra de nuevo en actividad, el nuevo bulbo avanza a través de los vasos colapsados por debajo de la papila dérmica y se constituye una nueva red vascular.