La Piel

 

¿Que es la Piel?

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y que a nivel de los orificios naturales, se continúa con las mucosas.

Ocupa unos 2m², y su espesor varía entre los 0.5 milímetros de los párpados a los 4 milímetros del talón y pesa entre 3 y 5 kg.

Es como una barrera protectora que aísla nuestro organísmo del exterior al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno. Sus funciones son múltiples y de gran importancia:
es la principal barrera de defensa contra gérmenes y otros factores externos, controla la temperatura corporal y nos proporciona tacto y sensibilidad.

Consta de tres estratos fundamentales que, de la parte externa a la interna, son: la epidermis, la dermis y la hipodermis. La epidermis y la dermis están separadas entre sí por una membrana basal y de la fascia o tejidos más profundos, por el tejido celular o conjuntivo subcutáneo. En la dermis se encuentran los vasos sanguíneos, nervios y terminaciones nerviosas, las glándulas sudoríparas y sebáceas, así como los folículos pilosos.

De la piel además, dependen ciertas estructuras llamadas
anexos cutáneos (las uñas, las glándulas sebáceas y las glándulas sudoríparas).

Está compuesta por varios corpúsculos:

Corpúsculos de Meisner presentes en el tacto de palmas y plantas.

Corpúsculos de Krause que proporcionan la sensación de frìo.

Corpúsculos de Pacini que dan la sensación de presión.

Corpúsculos de Rufini que registran el calor.

Corpúsculos de Merckel que registran el tacto superficial.

La piel puede sufrir de distintas enfermedades denominadas dermatitis, por ejemplo la seborrea. Éstas son estudiadas por la dermatología.

La piel del hombre produce más secreción sebácea que la piel de la mujer. Esto se debe a la mayor cantidad de andrógenos (hormonas sexuales masculinas) que produce el varón. Esto trae como consecuencia que la piel masculina es más gruesa, y grasa que la femenina.

Desarrollo y Estructura de la Piel

En los seres humanos la piel surge en los primeros días de la vida del embrión, prácticamente al mismo tiempo que el cerebro. Tras pocas semanas a la fecundación, las células que se van multiplicando para formar los diferentes tejidos se distribuyen en tres estratos, llamados 'Hojas Embrionarias'. Del primero se formarán todos los órganos internos (endodermo) y del segundo los músculos y el esqueleto (mesodermo). Finalmente, de la tercera hoja (ectodermo) se origina el sistema nervioso, la piel y las mucosas. La maduración de este gran órgano finaliza con el nacimiento, aunque se va perfeccionando con el tiempo, de hecho posee una gran capacidad de regeneración.

Según su estructura, la piel consta de tres capas; Epidermis, Dermis e Hipodermis, que describiremos a continuación.

LA EPIDERMIS es la capa más externa. Tiene por un milímetro de espesor aproximadamente, aunque es mucho más gruesa en las palmas de las manos y en las plantas de los pies. Por el contrario es más fina en los párpados. Se constituye por varias capas de células (Queratinocitos), dispuestas unas encima de otras formando una barrera impermeable para la mayor parte de sustancias. Se regenera aproximadamente cada 2 meses y mantiene la piel hidratada y protegida de las radiaciones solares. A su vez, la epidermis está formada por diferentes capas, que desde el nivel más interno al más superficial, son:

1.- Capa basal o germinativa. Formada por una hilera de células que constantemente regeneran la epidermis. En ella se encuentran los melanocitos, que son células con forma de estrella cuyas prolongaciones se denominan dendritas, y que son las células responsables de la fabricación de la melanina. La melanina es un pigmento que contribuye al color de nuestra piel y nos protege de los efectos negativos de los rayos solares. Además en esta capa también se encuentran células del sistema inmunológico (células de Langerhans) encargadas de presentar los antígenos (sustancias extrañas del exterior) a los linfocitos, e iniciar así la respuesta inmune de defensa.

2.- Capa espinosa. Esta capa está situada por encima de la capa basal y está formada por varias hileras de células. Estas células se unen entre sí y con las de la capa basal constituyendo un fuerte armazón.br>

3.- Capa granulosa. Está formada por elementos celulares aplanados que contienen gránulos de queratohialina. No tienen la capacidad de dividirse ya que están dedicadas únicamente a la producción de queratina.

4.- Capa córnea. Constituida por capas de células muertas (corneocitos). Se encuentra en constante descamación, aunque en condiciones normales este fenómeno es imperceptible. Esta capa aparece en toda la piel, salvo en las mucosas (labios, vulva, boca, etc.).

LA DERMIS forma la mayor parte de la piel. Su espesor es de unos cuatro milímetros. Se divide a su vez en otras tres zonas que, de un nivel más superficial a un nivel más profundo son: Dermis Papilar, Dermis Reticular y Dermis Profunda. Se trata de un sistema de fibras entrelazadas, embebidas de una sustancia denominada 'sustancia fundamental', en la que existen varios tipos de células. En la dermis se encuentran también los anejos cutáneos, córneos (pelos y uñas) y glandulares (glándulas sebáceas y glándulas sudoríparas). También se encuentran los vasos sanguíneos que irrigan la piel y las terminaciones nerviosas.

Las de fibras que forman el armazón de la dermis y que son los causantes de la tersura, la flexibilidad y la elasticidad de la piel son:

Fibras de colágeno, que son el principal componente de la dermis.

Fibras elásticas, que son las responsables de la elasticidad de la piel.

Fibras de reticulina, que son muy escasas y se disponen alrededor de los pelos, uñas, glándulas y de los vasos sanguíneos.

Las células que forman la dermis se denominan fibroblastos. Se encargan de producir las fibras de colágeno, las fibras elásticas y la sustancia fundamental. Existen también distintas células del sistema inmunológico; linfocitos, macrófagos, eosinófilos y mastocitos que se encuentran presentes en número variable dependiendo de las circunstancias de la piel.

La sustancia fundamental se encuentra entre las fibras y está constituida por proteínas, electrólitos, glucosa y agua.

LA HIPODERMIS es la capa más profunda de la piel. También se le denomina tejido celular subcutáneo o panículo adiposo. Se halla constituida por gran multitud de células grasas. La grasa forma un tejido metabólico muy activo que además protege al organismo proporcionándole amortiguación y aislamiento térmico.

El Color de la Piel

La característica más importante que diferencia a las personas en cuanto a su tipo de piel es el color que ya esta presente desde el nacimiento.

El color de la piel en los seres humanos puede variar desde un color blanco rosáceo a tonos casi negros. En general, las personas cuyos antepasados vivían en zonas soleadas tienen la piel más oscura que las personas cuyos antepasados vivían en zonas con menos luz del sol. Como norma general, las mujeres tienen un tono de piel un poco más claro que los hombres.

El color de la piel de cada persona está determinado, en gran parte por su herencia y se debe a la presencia dos tipos de pigmentos: la melanina de la epidermis y la hemoglobina de los glóbulos rojos que circulan por los vasos sanguíneos situados en la dermis. Hay dos tipos de melanina, la feomelanina (de rojo a amarillo), que es un pigmento propio de las personas pelirrojas y la eumelanina (de marrón oscuro a negro). De cuatro a seis genes, que operan bajo dominancia incompleta, determinan el tipo de melanina y las cantidades. Cada uno de los progenitores proporciona una copia de cada gen. Esto da como resultado una gran variedad de tonos de piel.

Como comentábamos anterirmente, la cantidad de melanina que se forma en la piel depende en gran medida del sol. La melanina es un filtro que refleja hacia fuera la luz solar impidiendo que penetre en el cuerpo. Por ello, la melanina, sirve fundamentalmente para proteger a la piel de los rayos del sol. El hecho de que la piel se broncee como consecuencia de los rayos solares no es más que una reacción defensiva de la piel y evita que se queme y se dañen los núcleos celulares.

La piel oscura protege al individuo del cáncer de piel (mutaciones en las células de la piel inducidas por la luz ultravioleta). Como curiosidad las personas que tienen piel clara tienen una probabilidad unas diez veces mayor de morir por cáncer de piel bajo las mismas condiciones de luz solar. Además, la piel oscura previene la destrucción de la vitamina B esencial folato por radiación ultra violeta, necesario para la síntesis de ADN en la división celular. Los niveles demasiado bajos de vitamina B en las mujeres embarazadas están relacionados con defectos y anomalías en el feto.

La ventaja de tener la piel clara es que deja pasar más luz solar, lo que implica una producción mayor de vitamina D3, necesaria para la absorción del calcio y el crecimiento de los huesos. El color más claro de piel en las mujeres puede ser debido a la preferencia sexual o a las mayores necesidades de calcio de éstas durante el embarazo y la lactancia (o quizá por las dos razones).

Además de por el sol, la formación de melanina está estimulada por factores hormonales como la hormona activadora de la melanina (MSH) o los estrógenos (hormonas sexuales femeninas).

El Cabello

El cabello en la cabeza no está allí solo como decoración. Nos mantiene abrigados preservando el calor (perdemos un 90% del calor del cuerpo a través de la cabeza). El pelo en la nariz, las orejas y alrededor de los ojos protege estas áreas sensibles del cuerpo contra el polvo y otras partículas pequeñas. Las cejas y pestañas protegen los ojos al reducir la cantidad de luz y partículas que penetran en los mismos. El vello fino que cubre el cuerpo brinda calor y protege la piel. El cabello también protege al cuerpo contra lesiones. En realidad, el cabello es un tipo modificado de piel.

cabello

El pelo es una producción epidérmica filamentosa, pigmentada y córnea, compuesta por paquetes de fibrillas retorcidas en forma helicoidal o espiral de queratina (proteína dura y a la vez ligera) unidas por moléculas de azufre, lo que asegura la cohesión, rigidez y solidez del pelo. La elasticidad es la propiedad más importante del cabello. La capacidad de estiramiento de un cabello seco es del 30% de su longitud, pero puede llegar al 100% cuando está húmedo. En cuanto a la resistencia mecánica, la carga de ruptura es del orden de los 50 gramos por pelo, de forma que un hombre colgado por sus cabellos podría perfectamente soportar su propio peso. El diámetro del cabello femenino es ligeramente mayor que el del hombre. En la cabeza del adulto hay, por término medio, unos 120.000 cabellos; los rubios tienen mayor número y los pelirrojos menos. Las cejas constan de unos 600 cabellos, y las pestañas superiores de 150 a 200.

En el ser humano, los primeros folículos aparecen entre el segundo y tercer mes de vida fetal. A medida que se desarrolla la piel, se agrupan los folículos y alrededor del 5º mes surgen los rudimentos de cabello, es decir el lanugo, un finísimo vello, poco o nada pigmentado, que se desprende antes o poco después del nacimiento. Durante los primeros meses de vida, el lanugo es sustituido progresivamente por un pelo estructuralmente diferente, más consistente, sobre todo en las cejas y la cabeza. El resto del cuerpo se recubre del vello corto y fino (folículos vellosos) que se conserva hasta la pubertad. Luego nacen los pelos de tipo terminal, más largos y gruesos, en las axilas, el pubis y, en los varones en el labio superior y la barba (folículos terminales). La cantidad de pelo terminal varia con arreglo a la raza, el sexo y la herencia individual, aunque comúnmente abunda más en el hombre; la mayor parte del cuerpo de la mujer está recubierto de vello, a menudo imperceptible excepto en las piernas. En la cara (y parte superior de la espalda y del tórax) los folículos pilosos son muy finitos, casi imperceptibles y las glándulas sebáceas que los acompañan son muy gruesas (folículos sebáceos). Éstos son los folículos que se taponan e infectan en el acné.

Partes del cabello:

A través del pelo asentado en la raíz, se elimina sebo de la glándula sebácea anexa, lo que da brillo al pelo. El folículo piloso y la glándula sebácea constituyen el sistema pilosebáceo. De la base de la mayoría de los folículos pilosos parten músculos diminutos, llamados músculos erectores, que son los responsables de la 'carne de gallina', que se desencadena por el frío, la emoción, ...

El color natural del pelo es casi específico para cada individuo y varí en función de la cantidad y la calidad de la melanina situada en la corteza del tallo capilar. Dicha melanina está producida por las células situadas en la base de la raíz y depende de factores hereditarios, hormonales, nutricionales, etc. Este pigmento es más abundante en los cabellos oscuros. Con los años disminuye, debido a la disminución de la actividad de los melanocitos, justificando el blanqueamiento del cabello (canas). La herencia interviene en este fenómeno, que será más o menos precoz y más o menos rápido.

El carácter más o menos rizado del cabello depende del ángulo de implantación de la raíz en la piel, de la forma del tallo piloso y de la configuración de las fibrillas de queratina (plana para los cabellos rizados y casi redonda para los cabellos lisos). El cabello humano visto en un corte transversal, puede dividirse en tres grupos generales: El pelo circular suele ser lacio, el ovalado suele ser ondulado y el comprimido suele ser ensortijado o crespo. Existe correlación con las distintas formas del cabello y la raza o grupo étnico específico. En la raza amarilla predomina el pelo lacio y resistente, de sección circular. En la raza negra el pelo ensortijado y recio, de sección elíptica o reniforme. Y por lo general en la raza blanca es ovalado, liso y relativamente sedoso, con un color que varía del rubio al negro, pasando por las diferentes tonalidades del castaño.

El crecimiento del pelo está sujeto a un proceso cíclico, pudiéndose distinguir tres fases:

A lo largo de la vida se suceden unos 25 ciclos foliculares. En el caso del pelo del resto del cuerpo la duración de las fases es a la inversa. El crecimiento de los cabellos de una adulto normal es alrededor de 1 mm cada tres días o 1,25 cm al mes. Al alcanzar los 25 cm de longitud este ritmo se reduce a la mitad debido a la influencia del peso del pelo.

Tal crecimiento se ve influenciado por factores hormonales, genéticos, nutricionales y psíquicos. Es más rápido en los meses de verano, entre los 15 y los 30 años de edad, en las mujeres y en la localización de la zona superior de la cabeza. El crecimiento es menor durante procesos patológicos, en el embarazo y en la nuca. La densidad de los cabellos disminuye con la edad.

Contorno de Ojos

El cansancio, el estrés, la falta de sueño, afectan de forma importante al contorno de los ojos, una de las primeras zonas del rostro en acusar los primeros signos de la edad. Si se siguen algunos consejos y se elige el producto adecuado, estos síntomas se pueden reducir considerablemente.

La zona del contorno de los ojos es extremadamente sensible y frágil, ya que su piel es de cinco a diez veces más fina que la del resto del rostro y además está sometida a un contínuo desgaste por su contínua movilidad; el parpadeo, la risa, la frotación de los ojos... Con el paso del tiempo, todos estos gestos que hacemos contínuamente provocan una disminución progresiva del tono y elasticidad de la piel, que además se ven agravados por ciertos hábitos como la exposición intensiva al sol o la adicción al tabaco. De hecho, los primeros signos de la edad aparecen en esa zona y constituyen las odiadas y temidas patas de gallo.

Su escaso espesor y su bajo aporte de fibras de colágeno y elastina, convierten al contorno de los ojos en una parte muy sensible. Algunos de los transtornos más llamativos de esta zona son:

Los productos diseñados para el contorno de los ojos son texturas fluidas y ligeras que facilitan su rápida penetración hasta las capas más profundas de la piel. Muchas marcas cosméticas, formulan sus productos con liposomas, que permiten la rápida absorción de los principios activos.

Las características especiales de la piel del contorno de los ojos, hacen que esté más necesitada de hidratación y nutrición que la piel del restro de la cara.

Los productos antiarrugas, reafirmantes y tensores, restauran los componentes cutáneos que han perdido su firmeza con el paso del tiempo, y a la vez aportan a la piel nuevas cantidades de fibras de sostén.

No hay que olvidar tampoco la protección de las pieles jóvenes. Muchas marcas han desarrollado productos potentes con filtros naturales y principios antirradicales que actúan como barrera preventiva.

La forma de aplicación de estos productos es realmente importante. Estas emulsiones han de aplicarse con un ligero masaje, sin frotar la zona para no dañar los delicados tejidos y siempre siguiendo el sentido de la microcirculación sanguínea. Han de extenderse enel contorno con pequeños toquecitos con el dedo anular. Las pequeñas presiones con los dedos en las líneas de expresión permiten liberar la energía acumulada mediante la activación de la circulación. Además,con esta técnica de aplicación, se actúa sobre los pequeños nodos linfáticos de la zona, ayudando a eliminar las toxinas acumuladas en las células subcutáneas.

Con unos pocos minutos diarios, es posible recuperar la luminosidad perdida de esta zona.

Cuidado de las Uñas de las Manos y los Pies

Las uñas además de proteger los extremos de los dedos de manos y pies, las uñas participan en la precisión y en la finura del tacto. Sin ellas sería imposible abotonarse una prenda o no podríamos coger objetos de pequeño tamaño con precisión y delicadeza. Son también fundamentales para funciones como el rascado y evidentemente son un elemento estético, por lo que su importancia cosmética es incuestionable. Pueden ser reflejo de numerosas enfermedades que se leen claramente en una modificación del color o de su aspecto general.

Las uñas empiezan a formarse a partir de la novena semana de gestación y pueden ya distinguirse prácticamente de forma completa hacia las 20 semanas. Constan de dos partes: una visible, llamada cuerpo o lámina ungueal, y otra oculta, llamada raíz o matriz ungueal. Esta última se encuentra bajo un pliegue o invaginación de la piel del dorso de la falange distal, llamada el repliegue dorsal ungueal. La uña se fabrica en la matriz ungueal, en el interior de este repliegue. Se trata de un epitelio de iguales características que la epidermis de la piel, y a partir de ella, la uña crece hacia el exterior, avanzando sobre la base ungueal. Una lesión en la zona de la matriz puede repercutir en su cicatrización y provocar una alteración definitiva y persistente de la lámina ungueal. Una membrana epitelial, llamada cutícula, cierra este repliegue al adherirse al extremo de éste y a la lámina ungueal. Esta membrana protege la matriz frente a la posible penetración de sustancias u organismos con capacidad agresiva. La parte exterior, es decir la lámina ungueal, es una placa rectangular, lisa, brillante y dura o semidura y está constituida básicamente por queratina. La matriz ungueal puede observarse en algunas uñas (principalmente en los pulgares) bajo la lámina ungueal en la zona cercana al repliegue en forma de una semiluna de aspecto blanquecino; a esta parte se la llama lúnula. La porción de uña sonrosada por delante de la lúnula corresponde al lecho ungueal, en donde el epitelio está profundamente adherido a la lámina ungueal y la dermis está en contacto directo con el hueso, sin existir hipodermis, cosa que no ocurre en otras zonas del cuerpo humano.

La uña se compone esencialmente de queratina, que le da rigidez. La lámina ungueal está formada por capas de células aplanadas y sin núcleo, orientadas paralelamente a la superficie de la uña. Esta queratina es una proteína con una alta proporción de azufre y cistina en forma de puentes disulfuro. Además contiene un 5% de lípidos (colesterol y ácidos grasos), para mantener la elasticidad de la uña y la cohesión de las células.

El grosor de la uña varía entre 0,5 y 1 mm, siendo más gruesas las de los pies que las de las manos. También con la edad las uñas se vuelven más gruesas. El crecimiento ungueal es continuo durante toda la vida. Las uñas de los dedos de las manos crecen entre 2 y 4 mm al mes; las de los pies tienen un crecimiento mas lento, aproximadamente la mitad. El crecimiento completo de una uña nueva de las manos, desde la matriz al borde libre, viene a durar unos 5 a 6 meses; en los dedos de los pies entre 12 y 18 meses. En la mano se observa que en los dedos más largos (medio, índice y anular) el crecimiento ungueal es algo más rápido. Dicho crecimiento puede ser diferente de una persona a otra, pero acostumbra a ser mas rápido en los jóvenes que en los ancianos, y en las mujeres más que en los hombres. En algunos procesos patológicos, como la psoriasis o cambios inflamatorios perivasculares, se aprecia un crecimiento más rápido de las uñas. Otros factores que aceleran su crecimiento son el embarazo, la mano derecha para diestros o la mano izquierda para zurdos y la época estival. Además las uñas crecen más durante el día que durante la noche.

Pautas de cuidados de uñas de manos y pies:

Cuidados de la Piel de los Pies

Los pies constituyen una de las partes más importantes de nuestro cuerpo. Aún sabiendo esto, con frecuencia los descuidamos y nos olvidamos de vigilar su salud. De hecho, se considera que casi el 85% de la población sufre algún tipo de problema dermatológico en los pies. Si no se presta la suficiente atención a las molestias leves, éstas pueden acabar extendiéndose provocando dolencias y grandes incomodidades. Por ello es importante cuidar la piel de los pies al igual que la del resto de nuestro cuerpo.

Muchos de los problemas que afectan a los pies se deben a infecciones que se transmiten por contacto directo de los pies con superficies contaminadas por el paso de otra persona. Esta situación no solamente ocurre en lugares públicos como las piscinas, los gimnasios o los polideportivos, sino que también en el ámbito familiar, especialmente en el baño. Por lo tanto, es crucial la precaución para evitar el contagio y la eliminación inmediata de la infección. Los pies de atleta son tal vez el problema más común, sobretodo en deportistas, de ahí su nombre. Consiste en la aparición de grietas, y descamación entre los dedos pequeños de los pies acompañados frecuentemente de picor. Se trata de una infección por hongos que suele aparecer por caminar descalzos en lugares públicos, aunque también puede deberse a un exceso de sudoración. Las verrugas son una infección de la piel producida por un virus muy extendido en el mundo: el Papiloma Virus Humano y de muy fácil contagio. También se transmite por el contacto con superficies contaminadas. Aunque las verrugas pueden desaparecer solas al cabo de un tiempo, normalmente crecen y si no se tratan de forma definitiva, van extendiéndose pudiendo llegar a afectar toda la planta de los pies u otras zonas del cuerpo. Se reconocen fácilmente por que son manchas rugosas, a veces de un color marrón, y con unos puntitos negros en su superficie. Pueden ser muy dolorosas y, casi siempre se confunden con una callosidad. Es muy importante realizar lo antes posible un tratamiento para evitar que se extiendan.

El exceso de sudoración puede provocar daño en la piel de los pies y ser causa de irritación e infección. Dicha situación se magnifica en el interior de unos zapatos o calzado deportivo muy cerrados o poco transpirantes, que junto a una disminución del cuidado de la piel, crean las condiciones ideales para la proliferación de las bacterias, lo que es una fuente segura de molestias, sequedad o asperezas de la piel. La descomposición del sudor por las bacterias, además del clásico mal olor, provoca picor y ardor. Para tener los pies sanos es importante una correcta transpiración y la prescripción de productos dermatológicos específicos que disminuyan el exceso de sudoración o que suplan la falta de transpiración de la piel de los pies.

Otro problema muy habitual en los pies son las durezas en la planta de los pies, los callos (normalmente sobre los dedos) y los ojos de gallo (entre los dedos). La presión del peso del cuerpo al caminar, la práctica de deportes o el uso de calcetines de fibra y de un calzado inadecuado, que no se adapta a las innumerables formas y medidas de los pies, y a las diversas situaciones del andar, producen en determinados puntos la aparición de durezas dolorosas en la piel que puede desembocar en una callosidad crónica. La aparición de piel seca o áspera suele ser señal de que los pies necesita cuidados. En estos casos, son necesarias una descarga de la presión y la fricción del calzado y la aplicación de cremas específicas para la eliminación a fondo, pero con delicadeza, de la piel dura y áspera y de las callosidades, convirtiéndola en piel fresca y elástica.

Si permanece de pie o camina durante largos períodos de tiempo o somete a sus pies esfuerzos especiales, como es el caso de los deportistas o bailarines, es aconsejable prestarles una mayor atención.

Otros problemas menos frecuentes, aunque tal vez más importantes y que exigen un mayor control médico son los eccemas y la psoriasis. En el caso de eccemas, con frecuencia son de origen desconocido, pero es preciso valorar la existencia de alergia de contacto, por ejemplo al material del calzado, a los tintes de los calcetines o a sustancias que se apliquen sobre los pies. En estos casos deben de realizarse pruebas de alergia. También pueden influir otros factores, como son la piel seca o un exceso de sudoración.

Las uñas son también una parte importante de los pies, que con elevada frecuencia presentan problemas más o menos molestos. La penetración de la uña en el borde lateral cutáneo (uña encarnada), es muy frecuente en deportistas y es uno de los problemas que más molestias produce. Se manifiesta por enrojecimiento, dolor y formación de pus. Se debe al uso de calzados apretados y al corte de las uñas de forma semicircular en lugar de una línea recta transversal. Es necesario acudir al dermatólogo para su tratamiento definitivo. Los hongos en las uñas también son frecuentes, aunque no son dolorosos; solo producen una alteración del color de la uña. Su tratamiento es a base de antifúngicos. No siempre una uña engrosada con alteración de su color está infectada por hongos. Con frecuencia el roce repetido del calzado, incluso deportivo, es capaz de deformarlas dando lugar a las denominadas uñas distróficas que los deportistas conocen tan bien. Tipicamente afectan de modo simétrico a las uñas de los dedos gordos de los pies.

Para mantener los pies sanos les recomendamos estas pautas:

Cuidados Generales del Cuero Cabelludo

Decimos que un cabello es sano y cuidado cuado está limpio, suave, brillante, tiene cuerpo o volumen y es resistente a la tracción. Si queremos tener o aproximarnos a esta afirmación deberíamos seguir las siguientes recomendaciones:

La Piel, Nuestra Barrera Frente al Sol

mujer
La piel es un órgano de nuestro cuerpo diseñado para protegernos de las agresiones que recibe del exterior. En concreto, posee una serie de mecanismos de defensa que nos protegen frente a la acción de los rayos solares. Tres de los más importantes los describimos a continuación.

Tratamiento Contra las Estrias

Las estrias son lesiones producidas por la ruptura de la dermis cuando es sometida a tracción mecanica. Al principio se suelen presentar como cicatrices de color rosado rojo. Después modifican su aspecto aspecto volviéndose de un color blanco nacarado. Otras veces se quedan moradas. Suelen aparecer alrededor del ombligo, en los gluteos, las caderas, los muslos, el pecho, las axilas y los hombros. El hecho de engordar y adelgazar bruscamente como por ejemplo en el embarazo, sumado a alteraciones del estado general de la piel como falta de elasticidad, deshidratación, desnutrición, crean condiciones propícias para que se produzca la ruptura del tejido fibroso apareciendo en consecuencia las estrías.

La flaccidez en los tejidos en el pecho y en otras partes cel cuerpo es un problema que nos preocupa a todas las mujeres y a cada vez a más hombres. Tonificar nuestro cuerpo mediante una adecuada actividad física es importante pero también necesitamos ayudarnos y corregir la flaccidez con todos los recursos disponibles como los cosméticos destinados a tales efectos.

Las estrías son irreversibles aunque se pueden realizar tratamientos que disminuyan aparentemente su presencia volviéndolas más parecidas a la piel sana que las rodea.

Para esto se utilizan diversas sustancias que provocan una disminución de la extravasacion sanguínea, una activación de los fibroblastos circundantes, una recuperación local de la calidad de las fibras elásticas y colágenas, una atenuación del proceso de fibrosis y una regeneración celular rápida.

El programa de tratamiento consiste en 2 partes que se complementan y potencian una para realizarlos diariamente en el domicilio de los pacientes y otra se realizan en consultorio mediante diversos procedimientos dermatológicos, con una frecuencia a determinar para cada caso dependiendo de la extensión de las lesiones.

Enfermedades de la Piel

La piel, al igual que los demás órganos del cuerpo puede sufrir diversas enfermedades. Algunas de ellas las veremos a continuación.

Acne

El acné es un problema de la piel que genera incomodidad estética. Esos granos y puntos negros que afectan a la cara principalmente, a menudo afectan también al cuello, pecho, espalda, brazos y piernas. En estas zonas, también es característica un superficie cutánea brillante y untuosa, por el exceso de grasa. Puede llegar icluso a dejar marcas permanentes.

Consiste en una inflamación de las glándulas sebáceas que forman la unidad pilosebácea de los folículos sebáceos que están presentes en la piel de la cara y del tercio superior del tórax y la espalda. Está causada por la obstrucción de la parte inferior del conducto infundibular que comunica la glándula con el exterior. Ésta obstrucción da lugar a una acumulación de grasa o sebo y queratina que se infecta e inflama dando lugar a las típicas lesiones del acné; espinillas, puntos negros, granos con pus...
El acné es muy frecuente en adolescentes aunque en algunas ocasiones puede persistir hasta los 30 ó 40 años o incluso hasta la tercera edad.

Está ocasionado por los cambios hormonales que ocurren principalmente en la pubertad y que estimulan las glándulas sebáceas al aumentar la producción de grasa. Estos cambios hormonales también ocurren en algunos momentos del ciclo menstrual, del embarazo y en situaciones de estres. Otros factores que favorecen la aparición del acné son la exposición a climas extremos, algunas enfermedades endocrinológicas y el uso de determinados medicamentos como las píldoras anticonceptivas.

En el acné se encuentran diferentes tipos de lesiones dependiendo del grado en que la glándula sebácea esté afectada:
Comedones Abiertos: Puntos negros o barrillos.
Comedones Cerrados: Granos rojos o espinillas.
Pústulas: Granos con pus infectados por bacterias.
Quistes epidermoides: Conocidos popularmente como quistes sebáceos. En estos quistes se acumula queratina, formando un bulto duro debajo de la piel que normalmente no es doloroso, excepto cuando se infecta.

Generalmente, el acné se inicia de forma leve y empeora de forma gradual. Con menos frecuencia empieza desde el primer momento de forma grave con numerosas lesiones.

El acné no es un proceso grave, aunque existe una forma muy infrecuente, acné fulminans, que se caracteriza por grandes lesiones infectadas, fiebre y mal estado general. Aunque el acné no es una enfermedad grave, necesita tratamiento por lo que no debe dejar de consultar a su dermatólogo.

Prevencion y Tratamientos Contra el Acne

TRATAMIENTOS
En las últimas décadas los avances en los tratamientos para el acné han hecho que se convierta en una enfermedad curable. Tras unas semanas de tratamiento suele responder bien al mismo. Pero como en todo hay que ser constante.

Los tratamientos requieren una disciplina diaria que debe mantenerse durante semanas o meses, por supuesto siguiendo a pies juntillas las indicaciones del dermatólogo. Su médico habrá estudiado su caso en profundidad y le habrá prescrito el tratamiento más adecuado para usted con el fin de curar las lesiones existentes y de prevenir su nueva aparición. Por tanto jamás utilice los tratamientos que le aconsejen terceras personas, pues cada piel y cada acné es diferente y en consecuencia cada tratamiento lo es también.

Existen diferentes tipos de tratamientos para el acné, tratamientos tópicos (externos) y tratamientos sistémicos (fármacos administrados por vía oral).

Tratamientos Locales o Tópicos: están indicados para combatir el acné leve. Secan la grasa, favorecen la descamación de la piel y desinfectan las lesiones.
Son: azufre, zinc, peróxido benzoico, resorcinol, ácido salicílico, derivados de la vitamina A. También se utilizan antibióticos tópicos como la clindamicina y la eritromicina para controlar las infecciones.

Los derivados de la vitamina A han son muy eficaces en el tratamiento del acné moderado y grave, de hecho consiguen hacerlo desaparecer en la mayoría de los casos. En contraposición, es un tratamiento que posee ciertos efectos secundarios locales por lo que es imprescindible el control periódico del dermatólogo. Las mujeres que utilicen este tratamiento durante la edad fértil deben usar anticonceptivos para evitar el embarazo hasta dos meses tras finalizarlo, debido al riesgo elevado de malformaciones fetales que el medicamento puede producir.

Tratamientos Sistémicos: se usan en los casos más rebeldes del acné. Se emplean antibióticos orales como la minociclina, la doxiciclina o la eritromicina.

También existen procedimientos (asociados a los anteriores) que ayudan a la eliminación de las cicatrices superficiales, como los peelings químicos, que deben ser SIEMPRE realizados por el dermatólogo.

PREVENCIÓN

Para prevenir el acné es importante el cuidado regular, fundamentalmente de la cara, e introducirlo en nuestra rutina diaria de higiene.

Lávese diaria y cuidadosamente con jabón y agua, para quitar la grasa y la suciedad, usando un jabón especial recomendado por su dermatólogo. Evite el uso de leches limpiadoras y tónicos. Después del lavado aplíquese la medicación recomendada.

El pelo en la cara es un engrasante e irritante muy agresivo. Lave el pelo con champú por lo menos dos veces por semana.

Siempre que se le reviente un grano de pus, aplíquese un antiséptico para evitar su infección. Lávese las manos antes y después del cuidado de sus lesiones.

Utilice sólo maquillajes libres de grasa y evite el uso de cremas muy grasas ya que sólo empeorarán su problema.

Los hombres deben afeitarse con cuchilla porque las maquinillas eléctricas pueden irritar la piel.

Mantenga la ropa escrupulosamente limpia. Cambie las fundas de la almohada y toallas con frecuencia, por lo menos dos veces por semana.

El sol puede ayudar a la mejoría del acné, pero debe utilizar siempre fotoprotectores pues en exceso puede también agravarlo.

Algunas personas notan cierto empeoramiento con determinados alimentos como chocolates, nueces, refrescos... Elimine durante un tiempo aquellos alimentos que considere dañinos y verifique su efecto al volver a consumirlos.

Angioma

Los angiomas son lesiones vasculares (tumores benignos) localizadas. Puede presentarse en cualquier parte del cuerpo pero se localizan fundamentalmente en la piel, y los tejidos subcutáneos. De todas formas, pueden aparecer en cualquier lugar del organismo, incluyendo las vísceras y el sistema nervioso central (sistema formado por el encéfalo y la médula espinal). Los angiomas se clasifican según su aspecto, en: Arañas Vasculares, Angiomas Fresa y Angiomas Seniles, entre otros.

angioma

Causas
Los angiomas suelen ser congénitos, es decir, están presentes desde el nacimiento o aparecer poco después del nacimiento, pero no se conoce con exactitud las causas. Algunos tienden a desaparecer espontáneamente, por lo que se les llama Hemangiomas Inmaduros; si persisten crean fundamentalmente problemas estéticos o psicológicos sobre todo si están ubicados en zonas expuestas como la cara.

Síntomas
Conforme al tipo de angioma de que se trate, pueden presentarse unos síntomas u otros. Se pueden presentar manchas rojas, manchas violáceas centrales con ramificaciones radiales (tipo aracniformes), bultos de color amarillo oscuro, zonas abultadas rojo-violáceas que pueden llegar a medir hasta 10 centímetros de diámetro y pueden contener vasos sanguíneos de estructura y tamaño anormales. En este último caso, los angiomas pueden llegar a ser dolorosos y sangrar.
El diagnóstico de esta enfermedad se realiza mediante el examen directo de la lesión y sus características particulares.

Celulitis

La celulitis además de ser antiestética y deslucir el cuerpo a la vista y al tacto, es una disfunción que puede causar perjuicios para la salud cuando llega a casos extremos.

celulitis

La celulitis es un fenómeno muy común que afecta en torno al 90% de las mujeres a lo largo de su vida.

No hay que alarmarse ante su aparición, ni obsesionarse con la idea de que la celulitis es un grave problema. Hoy en día está muy extendida la imagen de las mujeres sin una pequeña muestra de celulitis ni piel de naranja, imagen propia de las modelos publicitarias que, como en muchas otros aspectos, no se asemeja a la realidad.

Muchas mujeres creen que la celulitis es un problema de exceso de peso o de flaccidez, pero en realidad es una enfermedad de los tejidos que puede aparecer por muchas razones, por ello debe combatirse con métodos diferentes según el caso.

¿Qué es la celulitis?
La celulitis es una alteración del tejido subcutáneo, por el cual se produce un aumento de volumen en áreas localizadas del cuerpo debido varias razones como a la acumulación de grasas, la retención de líquidos y también de toxinas, todo ello unido a una mala circulación sanguínea y una degeneración del tejido conjuntivo subcutáneo, que provoca un envejecimiento de la piel.

La celulitis es una disfunción principalmente relacionada con la edad y los procesos hormonales de las mujeres. Se desarrolla despacio, y pasa por distintas fases en función de la gravedad de cada caso. En una primera fase, aparecen desórdenes circulatorios que derivan en retención de líquidos (agua, toxinas y grasa).
Después se produce un fallo en el drenaje linfático de las células, que impide la eliminación de estos líquidos retenidos y ocasiona alteraciones del tejido graso subcutáneo. En la siguiente fase, estas acumulaciones forman unos nódulos en los que se acumulan el exceso de grasa y las toxinas. Estos nódulos son precisamente lo que se denomina comúnmente 'piel de naranja'.

A nivel intracelular, la celulitis se produce por los cambios en el pH y la alteración en el contenido de electrolitos que regulan de forma natural la estructura de las fibras conjuntivas. Esto deriva en una retención de líquidos bajo la dermis y la formación de los depósitos de grasa, especialmente en nalgas, muslos, brazos, vientre, parte baja de la espalda y en parte interior de las rodillas.

CAUSAS

La alimentación
Como decíamos, la celulitis no está ecesariamente ligada a un exceso de peso. Muchas mujeres delgadas, e incluso con falta de peso a nivel general, pueden desarrollar acumulaciones importantes de celulitis. Sin embargo, descuidar la alimentación suele empeorar la situación y favorece la acumulación de grasa en el tejido subcutáneo. Es importante la ingestión de frutas y verduras con alto contenido en agua como la piña y la sandía que son potentes diuréticos naturales.

La edad
En cada mujer, la celulitis se desarrollará a partir de un determinado momento de su vida. Además, la edad es un factor que suele determinar el tipo de celuliti; dura, blanda o edematosa.

Factor genético
Al igual que en la pérdida de firmeza de la piel, la genética juega un papel importante en la predisposición a padecer celulitis.

Factor hormonal
El embarazo es un momento en que puede aparecer la celulitis. El organismo empieza a fabricar gran cantidad de hormonas y puede provocar una retención de líquidos que, cuando no se eliminan, dan origen a nódulos de celulitis.

El uso de anticonceptivos como la píldora también puede influir. Se puede producir un incremento de peso en los primeros meses de utilización y una posible aparición de celulitis, ligada a la naturaleza hormonal de la píldora y a una alteración de la circulación en las extremidades.

Finalmente, la celulitis puede aparecer en la premenopausia. En este periodo es posible que la celulitis aumente al romperse el equilibrio en la segregación hormonal.

Fallo circulatorio
Como consecuencia de la alteración en los capilares sanguíneos y linfáticos que se obstruyen, empeora la circulación sanguínea y se produce en el cuerpo una retención de agua y toxinas generando así la celulitis.

Estrés
El estrés, la ansiedad y los transtornos afectivos pueden crear un desequilibrio neurovegetativo que dificulta la circulación periférica y la eliminación de agua y desechos. Una de las consecuencias es la aparición de la celulitis.

Prevenir y Solucionar la Celulitis

Los tratamientos anticelulíticos son bastante lentos lentos, así que nuestro éxito vendrá determinado por la constancia.
Es un error muy frecuente olvidar o reducir los tratamientos en las épocas de año en que se muestra menos la piel.

Ejercicio
Los depósitos de celulitis son acumulaciones anómalas como consecuencia de una disfunción en la estructura de la piel. Aunque el ejercicio físico por sí solo no consigue eliminar la celulitis, fortalece los músculos, aumentando el aporte de oxígeno a través de los vasos sanguíneos y estimulando el drenaje linfático necesario, para ir reduciendo poco a poco las acumulaciones celulíticas.

Los ejercicios aeróbicos son los mejores para reducir la celulitis como son el aerobic, las sentadillas, las flexiones de piernas, y fundamentalmente la bicicleta pues incrementa la circulación en las zonas problemáticas (muslos, ingles y glúteos) y aumenta la resistencia del corazón para regar el resto del cuerpo.

Otros ejercicios más sencillos son subir varios tramos de escaleras cada día o andar a paso ligero metiendo la tripa y los glúteos, ayudan a estimular la circulación en las áreas complicadas. También se pueden hacer unos simples ejercicios más caseros como contraer y relajar alternativamente los glúteos mientras se está sentado o tumbado.

Alimentación
Una dieta estricta quizás no elimine la celulitis, pero ayuda a contenerla. Es fundamental el consumo de agua para facilitar la reducción de la celulitis y mejorar la salud de los tejidos.
Beber mucha agua que elimina los productos de desecho y los residuos de sal estancada en tu cuerpo. Es estupendo beber un vaso de agua antes de acostarse, ya que diluye los ácidos úricos, y otro en ayunas para combatir el estreñimiento.

Evita la sal en la medida de lo posible ya que retiene agua. Aliña tus comidas con hierbas como perejil, estragón, tomillo, laurel, hierbabuena, orégano... condimentos como la cebolla, el ajo, el limón, vinagre y especias, así tus comidas sabrán bien ricas sin necesidad de usar sal.

Cuece las verduras la olla a presión, conserva mejor los sabores y mantiene las propiedades mejor que en una cacerola normal.
Las carnes y los pescados deben cocinarse a la plancha en lugar de fritos para reducir considerablemente la cantidad de acaite. Utiliza SIEMPRE ACEITE DE OLIVA VÍRGEN EXTRA.

Elimina o reduce los alimentos salados como quesos, carnes y pescados ahumados o conservados en lata. Olvida de los dulce industriales.

Es indispensable comer verdura mucha verdura y a ser posible cruda. Contiene muchos minerales y vitaminas, aporta pocas calorías y sacia la sed. Comer fruta con piel combate el estreñimiento gracias a su fibra y ayuda a eliminar toxinas, fundamentales en la aparición de la celulitis. Las mejores son las cerezas, la sandía, ciruelas, piña, manzana y kiwis.

Nunca te saltes comidas y mastica bien los alimentos. Deja o reduce el consumo de tabaco y alcohol, actúan negativamente sobre el sistema circulatorio.

Estimular la circulación
El estímulo de la circulación sanguínea es importante para la reducción de los nódulos de celulitis, igualmente, con la práctica de ejercicio se incrementa la circulación y con ella el drenaje linfático y la eliminación de impurezas. Los masajes y baños ayudan a activar la circulación.

Los masajes bien aplicados en las zonas afectadas, tienen un efecto muy positivo al reactivar la circulación en las áreas con celulitis. Los mejores masajes son los aplicados con las manos, aunque también son efectivos con cepillos de cerda natural, esponjas naturales o rodillos.

En cuanto a las duchas o baños, es conveniente, en la medida de lo posible, evitar sesiones largas a una temperatura del agua mayor de 35º C. La activación de la circulación y tonificación de la piel se consigue alternando agua caliente y fría. Además, cuando se usan cremas de ducha con efecto reafirmante, es aconsejable terminar la ducha o baño con agua templada, para que el cuerpo absorba los ingredientes tonificantes.

El cuidado de la piel
Para combatir la celulitis y mejorar las zonas más problemáticas con cremas o geles anticelulíticos es importante ser constante y aplicarlos de acuerdo a una serie de indicaciones.
El mejor momento para aplicar el producto es después de la ducha, tras la utilización de un guante de crin, que además de exfoliar la piel favorece la absorción del producto anticelulítico.

Debemos aplicarlo de forma ascendente y dando masajes circulares en el sentido de las agujas del reloj. Empezando desde los tobillos hay que ir ascendiendo hasta las rodillas e ir masajeando hacia arriba la cara externa de los muslos y hasta los glúteos. Desde los glúteos hay que aplicar el producto en la cara interna del muslo y las ingles. A continuación hay que prestar atención al abdomen y por último a la cara interna de los brazos. Siempre habrá que insistir
de manera especial en las zonas donde la acumulación de la celulitis sea mayor.

Si utilizamos diariamente un gel o crema anticelulítico que contenga agentes hidratantes en su formulación, mantendremos la piel mucho más hidratada y cuidada.

Soluciones Especificas para Cada Tipo de Celulitis.

Combatir la Celulitis Dura
Es bueno usar un guante de crin en la ducha con movimientos circulares y siempre de abajo hacia arriba. Después aplicar cremas anticelulíticas masajeando desde los tobillos y hasta los muslos.

También es un buen truco poner las piernas en alto siempre que sea posible, beber mucha agua e hidratar la piel con productos ricos en vitaminas A y E.

Combatir la Celulitis Blanda
Su prevención es más algo más compleja, hay que alternar las cremas anticelulíticas con productos reafirmantes.
Los aparatos de masaje en casa también son una buena ayuda. No olvides ser costante, es fundamental.

Combatir la Celulitis Edematosa
Se deben utilizar productos anticelulíticos, al menos durante tres meses seguidos al año.
En los periodos de ovulación, también es recomendable realizar masajes con una crema o aceite para favorecer la circulación y evitar las acumulaciones de líquidos.

Tipos de Celulitis

Podemos encontrar tres tipos distintos de celulitis

Celulitis dura
La celulitis dura es masiva y compacta. Invade los muslos y la pelvis. Estéticamente hablando es la menos agresiva con el equilibrio de líneas del cuerpo. Se reconoce al palpar con la mano, se aprecia un ligero acolchamiento. Es posible que resulte doloroso si se aprieta ligeramente la zona. Con pequeños golpes la piel puede amoratarse y pueden aparecer cardenales.

Cuando la celulitis es dura, la piel es compacta y difícil de pellizcar. Suele presentar también estrías y su temperatura es más fría que en el resto del cuerpo. Externamente, la piel presenta ondulaciones.
Suele aparecer en mujeres jóvenes.

Celulitis blanda
La celulitis blanda es más grave, es bastante antiestética y más complicado su tratamiento. Es
perfectamente visible y su volumen por lo general se balancea de un lado a otro cuando la mujer que la sufre se mueve. Con este tipo de celulitis se produce un aumento de volumen, las venas se hinchan y los tejidos se inflaman.

La apariencia de los tejidos afectados por la celulitis blanda es de poca consistencia y flaccidez, suele afectar a muslos, caderas y nalgas. Es fácilmente reconocible porque las zonas donde aparece cambian de forma cuando se aprieta con la mano o cuando se cambia la posición del cuerpo.
Suele aparecer en mujeres a partir de los 35/40 años.

Celulitis edematosa
La celulitis edematosa no es muy frecuente pero de los tres tipos es la más grave.
Las acumulaciones de este tipo de celulitis tienen tendencia a hinflamarse y pueden llegar a variar hasta 10 cm. en un solo día. Suele afectar fundamentalmente a los muslos, y si no se trata adecuadamente, con los años puede degenerar en varices.
Suele aparecer en la pubertad.

Condiloma Acuminado

El condiloma acuminado, llamado generalmente condiloma o verrugas genitales, es una Enfermedad de Transmisión Sexual o ETS. Es una enfermedad viral, causada por el virus papiloma humano (VPH ó HPV). Se caracteriza por el crecimiento de verrugas blandas en los genitales o en la zona anal. Aunque es considerada una enfermedad de transmisión sexual, en niños puede darse con o sin el contacto sexual. La infección por VPH es muy frecuente.

El área genital húmeda y las mucosas en general, es un medio propicio para el crecimiento de condilomas, que tienden a reproducirse rápidamente porque es difícil mantener seca el área infectada.

La infección por VPH es muy frecuente, aunque la mayoría de las personas afectadas no tiene síntomas. La incidencia de verrugas genitales parece aumentar rápidamente. Entre los factores de riesgo se incluyen las parejas sexuales múltiples, parejas de desconocidos, mal uso de los preservativo, y el inicio temprano de la actividad sexual. En niños, la presencia de condiloma acuminata debe despertar sospechas de abuso sexual.

Las lesiones sobre los genitales externos se reconocen fácilmente, ya que se trata de una verruga. En el pene, las verrugas genitales tienden a ser más pequeñas y menos verrucosas que sobre los genitales femeninos o que las perianales en ambos sexos. Los condilomas son ásperos, coloreados y duros, apareciendo solos o en racimos. Si no se tratan, las verrugas alrededor del ano y de la vulva pueden agrandarse rápidamente tomando un aspecto de 'coliflor' ya que el mantener el área infectada seca puede ser un problema, y las verrugas se asientan frecuentemente en las áreas húmedas. Aunque son lesiones que no suelen dar síntomas pueden producir picor.

En las mujeres el VPH puede infectar la vagina y el cuello del útero. Estas verrugas son planas y no son fácilmente visibles sin exámenes especiales. La investigación también nos muestra que la presencia conjunta de VPH y el virus del herpes genital son un factor de riesgo para la aparición de cáncer de cuello de útero. Esta asociación con la displasia cervical hace que sea importante el diagnóstico precoz y tratamiento adecuado. Para detectar el VPH en la mujer es importante hacer la prueba de Papanicolau regularmente.

Prevencion y Tratamiento del Condiloma Acuminado

Prevención

El preservativo ha demostrado ser una excelente técnica de prevención tanto de la infección por VPH como de las demás ETS. Habiéndose demostrado mayor incidencia en personas con distintas parejas sexuales, en especial las ocasionales, la práctica sexual monógama con una pareja sana es la manera más práctica de evitar enfermedades de transmisión sexual.

Quienes hayan mantenido relaciones sexuales con una pareja infectada por VPH deben consultar con un médico. Es recomendable que mantengan la abstinencia sexual o usen preservativos hasta la curación de la enfermedad.

Es importante hacer un autoexamen para darse cuenta a tiempo de la aparición o reaparición de verrugas.

Tratamiento

Con un adecuado diagnóstico y tratamiento, los condilomas son normalmente controlables. Pero las verrugas reaparecen frecuentemente después del tratamiento. Por lo tanto, es conveniente la consulta unos meses después de dicho tratamiento, especialmente en la mujer, donde las lesiones pueden pasar más frecuentemente inadvertidas.

En general dan buen resultado los tratamientos tópicos con podofilino, ácido tricloroacético o nitrógeno líquido.

En algunos casos se hacen necesarios los tratamientos quirúrgicos, sobre todo cuando las verrugas han alcanzado un tamaño considerable. Las técnicas habituales son la electrocauterización, criocirugía o cirugía convencional y la terapia con láser.

Dermatitis Atopica

La dermatitis, también llamada eccema, es una enfermedad que consiste en un estado reaccional de la piel, caracterizado por erupciones pruriginosas y con aspecto de escamas, más frecuente en niños.

Su tratamiento es complicado pero es una enfermedad bastante frecuente. Quienes la padecen suelen tener antecedentes de tipo alérgico como asma, fiebre del heno, etc. La dermatitis atópica, actualmente también es llamada neurodermatitis diseminada.

Según algunos estudios, padecen dermatitis hasta un 2% de la población general y un 14% en la niñez. Esta enfermedad se inicia antes del primer año de la vida en más de 60% de los pacientes, la incidencia desciende con la edad hacia los 12 años en que apenas el 5% de los pacientes la han visto iniciarse. El inicio en personas adultas es poco frecuente.

El eccema es más común en los niños y al menos la mitad de estos casos se resuelven a la edad de 3 años. En los adultos se presenta usualmente como un transtorno recurrente o crónico.

En la piel se presenta una reacción por hipersensibilidad muy similar a la alergia, la cual produce una inflamación crónica que ocasiona picazón y descamación. La irritación crónica junto al rascado de la zona hacen que la piel se vuelva gruesa y adquiera una textura como la del cuero.

Síntomas
Los síntomas de la dermatitis son:

1.- Picazón intensa.

2.- Ampollas que supuran y forman costras.

3.- Enrojecimiento o inflamación de la piel alrededor de las ampollas.

4.- Erupción cutánea: en niños menores de 2 años las lesiones de piel empiezan en las mejillas, los codos o las rodillas. En los adultos la erupción compromete con más frecuencia las zonas internas de las rodillas y los codos.

5.- Áreas de la piel secas y curtidas: pigmentación en la piel inferior o superior al tono normal, se localizan comunmente en la parte interior del codo o detrás de la rodilla, se pueden propagar al cuello, las manos, los pies, o los párpados.

6.- Áreas de la piel en carne viva debido al rascado.

7.- Pus y sangrado del oído.

Tratamiento

Se debe evitar en la medida de lo posible cualquier elemento que empeore los síntomas de la enfermedad, incluyendo alimentos alergenos y factores irritantes como la lana y la lanolina.

La piel reseca frecuentemente empeora la enfermedad. Se recomienda mantener un contacto mínimo con el agua y usar menos jabón de lo usual al bañarse o ducharse. Después del baño, es importante atrapar la humedad en la piel aplicando una crema lubricante sobre ella mientras está húmeda. De igual manera, los cambios en la temperatura y el estrés pueden provocar sudoración y empeorar la enfermedad.

Los estudios han demostrado que los niños que se alimentan con leche materna tienen menos probabilidad de desarrollar eccema. Esto se confirma si la madre lactante no ha consumido leche de vaca en su dieta. Otras restricciones en la dieta también pueden incluir los huevos, el pescado, los cacahuetes y la soya.

Controlar el estrés, el nerviosismo, la ansiedad, la depresión, y las condiciones emocionales general, puede ser beneficioso.

Elastosis Solar

La elastosis solar es un envejecimiento cutáneo precoz e incurable que está ocasionado por la acción de los rayos UVA sobre las fibras elásticas de la piel.

Los efectos de la elastosis solar son visibles en las personas que suelen trabajar al aire libre o que frecuentan con asiduidad las playas: piel muy seca, exageradamente arrugada, cuadrícula de la piel muy resaltada y salpicada de multitud de manchas pigmentadas.

Histológicamente se trata de la acumulación en la dermis de una elastina anormal que sintetizan los fibroblastos cuyo ADN ha sido alterado por los rayos UVA.

Psoriasis

psoriasis
La psoriasis es una de las afecciones de la piel más frecuentes cuyo origen se desconoce. Su forma más habitual es la aparición de placas rojizas cubiertas de escamas blanquecinas en zonas concretas del cuerpo o bien de forma diseminada.
Por lo general, comienza a aparecer en codos, rodillas o cuero cabelludo, aunque esto no significa que no pueda manifestarse en otra zona de la piel. Es una enfermedad crónica pero posible controlar sus síntomas mediante diferentes tipos de medicamentos o terapias siempre prescritas por el dermatólogo.

La psoriasis es una afección de la piel crónica y no contagiosa. Se manifiesta por igual en ambos sexos y con mayor frecuencia entre los 15 y los 35 años, aunque también puede darse en niños más pequeños y en personas de mayor edad.

Verdades y mentiras sobre la psoriasis
Como acabamos de comentar,la psoriasis NO es una enfermedad contagiosa sea cual sea su gravedad. No se puede trasmitir tocando las lesiones ni en piscinas, gimnasios, colegios, etc.

La psoriasis puede ser hereditaria, aunque no siempre.

La psoriasis NO se produce por falta de higiene. Los lavados repetidos con jabones agresivos pueden favorecer su aparición. Utilice jabones con PH neutro.

NO se ha demostrado que la alimentación influya en la aparición de la psoriasis. Una alimentación equilibrada es buena para la
salud. La OBESIDAD si factor desfavorable.

Por lo general, el sol y los baños en el mar mejoran esta enfermedad, excepto las formas extensas y las asociadas a reuma psoriásico. Aún así, la exposición solar debe ser controlada por un dermatólogo.

Causas
En la actualidad no se conoce la causa de la psoriasis. Sin embargo, cada día se conocen más los transtornos y alteraciones que ocurren a nivel celular en las lesiones.
El factor que más destaca en la aparición de esta enfermedad es el genético. Un tercio de las personas con psoriasis tienen antecedentes familiares. En cualquier caso, la psoriasis es una enfermedad que se padece desde el nacimiento aunque la aparición y el diagnóstico se produzcan a edades diferentes.
De todas formas, la psoriasis no siempre se hereda a futuras generaciones.

También la psoriasis es una enfermedad relacionada íntimamente con factores emocionales, aunque no existen evidencias de que la causa directa de la psoriasis sea de tipo “nervioso” o psicológico. Los brotes de lesiones, o incluso la aparición por primera vez de psoriasis, puede estar desencadenado, aunque no causado, por una situación de tensión emocional. Desgraciadamente, la presencia de psoriasis en áreas muy visibles como la cara o las manos, unido a las pocas garantías de curación puede perjudicar considerablemente al paciente en su entorno social y profesional. Las personas con psoriasis acusan un alto nivel de tensión en comparación con otros enfermos. Por este motivo los pacientes pueden desarrollar un empeoramiento de las lesiones en estos casos.

Síntomas
El síntoma que la hace más reconocible, es la aparición de lesiones enrojecidas de tamaño y grosor variable. En la mayoría de los casos aparecen recubiertas de escamas o costras blancas o brillantes, con más frecuencia en codos, rodillas y cuero cabelludo. En realidad, casi cualquier parte del cuerpo puede resultar afectada. Estas lesiones son denominadas 'placas de psoriasis'.

El problema de esta enfermedad está en que tiene una apariencia muy desagradable y en ocasiones un intenso picor y quemazón. En la psoriasis el grado de afectación de la piel puede ser muy variable, aunque la gran mayoría son casos leves y con pocas lesiones limitadas a unas pocas zonas del cuerpo. Por suerte, la psoriasis es solo un padecimiento cutáneo y no
afecta a la salud general. En un 5% de los pacientes afectados de psoriasis puede producirse una inflamación de ciertas articulaciones, con o sin afectación de la piel, antes o después de aparecer las lesiones de psoriasis en la piel. En algunos casos dicha afectación mejora con el mismo tratamiento que recibe la piel. A esta forma de afección se le denomina 'psoriasis artropática'.

El comportamiento de la psoriasis es realmente impredecible. Las lesiones pueden sanar por si solas y desaparecer por meses o años, o empeorar y ganar en extensión.

Tipos de Psoriasis

Tipos de psoriasis
Veamos varios subtipos de psoriasis que afectan a localizaciones no tan frecuentes y que en muchos casos son bastante comunes:

1.- Psoriasis eritrodérmica. Afecta a toda la piel del cuerpo. Existe una forma seca y una húmeda o edematosa. La forma edematosa es más severa y requiere muchas veces el ingreso en el hospital. Este tipo de psoriasis es muy rara.

2.- Psoriasis pustulosa. Es una complicación poco habitual. Las placas se recubren de lesiones con contenido purulento aunque no se deba a una infección. Pueden quedar localizadas en alguna parte del cuerpo, sobre todo en las palmas de las manos y en las plantas de los pies o generalizarse (forma muy grave).

3.- Psoriasis palmo-plantar. Aparece en las manos y/o en los pies. Si no hay otras lesiones en el resto del cuerpo, puede ser difícil diagnosticarla. La psoriasis en las plantas de los pies puede causar problemas de movilidad. Este tipo es especialmente resistente a los tratamientos.

4.- Psoriasis ungueal. Esta se localiza en las uñas. Lo más frecuente es la presencia de pequeños "puntos" en las uñas. También pueden observarse manchas amarillas que son desprendimientos de las uñas de su base.

5.- Psoriasis invertida. Psoriasis que aparece en los pliegues del cuerpo (axilas, pubis, ingles, pecho, etc.) donde precisamente la mayoría de los afectados no la tienen.

6.- Psoriasis guttata. Es la psoriasis en forma de múltiples y pequeñas gotas, muy enrojecidas, cubiertas de fina escama. Es la más frecuente en niños y jóvenes. Suele aparecer tras una infección en las vías respiratorias superiores. Puede desaparecer espontáneamente o transformarse en psoriasis de placas.

Tratamientos contra la Psoriasis

Tratamientos

La psoriasis no tiene una curación definitiva garantizada en la actualidad. A pesar de ello, disponemos de un amplio abanico de tratamientos que pueden mejorar en cierta medida las lesiones. El tratamiento de la psoriasis requiere constancia y paciencia.

Cada persona tendrá un tratamiento específico para su problema concreto. La elección de cada tratamiento va a estar en función de la edad, del tipo de psoriasis, la localización de las lesiones, la extensión y la severidad de la enfermedad. Por ello, se recomienda evitar la automedicación y acudir al dermatólogo.

Tipos de tratamientos

TRATAMIENTOS TÓPICOS

Son los tratamientos que se aplican directamente sobre la piel, tratando sólo la zona afectada.
Los más usuales son:

1.- Alquitranes: son quizás el tratamiento más antiguo de la psoriasis. Los preparados con alquitranes aclaran con eficacia las lesiones de psoriasis, aunque su principal inconveniente es que causan irritación, su olor desagradable y que suelen manchar. Normalmente se usan en forma de cremas. La antralina es un tipo de alquitrán, altamente eficaz pero a la vez muy irritante, por ello debe manejarse con precaución. La antralina se deja reposar durante unos minutos sobre la piel afectada y después se quita. Nunca debe aplicarse a la piel sana y con guantes para no dañar la piel de las manos. Por este motivo es difícil su aplicación en casa. Su uso se limita a regímenes de internado en hospitales.

2.- Corticoides: son los más recetados y tienen un efecto antiinflamatorio importante. Existen muchas variedades. Son un medicamento de acción muy rápida y eficaz, no irritante y no manchan la piel ni la ropa. Por el contrario, causan efectos secundarios locales si se usan durante mucho tiempo (adelgazamiento de la piel, aparición de hemorragias espontáneas, aparición de pequeñas varices,…). Además, si su uso es continuado hay que aumentar las dosis paulatinamente para producir el mismo efecto y cuando se dejan, pueden ocasionar rebrotes, por lo que deben aplicarse siguiendo estrictamente las instrucciones del dermatólogo. No se deben dejar de aplicar de golpe; Si deben suspenderse, la dosis se reducirá poco a poco, como le indicará su médico especialista de la piel.

3.- Calcipotriol y Tacalcitol: ambos derivados de la vitamina D. Se aplican en las psoriasis leves y moderadas. No tiene color, no mancha la ropa, pero son algo irritantes, especialmente en la cara y en los pliegues cutáneos. Tras aplicarlo es importante lavarse bien las manos para evitar que llegue a la cara accidentalmente.

4.- Emolientes y lubricantes: son un tratamiento básico en la prevención y mantenimiento libre de lesiones, ya que hidratan la piel, reducen el picor, disminuyen la inflamación y suavizan la descamación. Pueden llegar a ser el tratamiento único, con la ventaja de tener nulos o mínimos efectos secundarios a corto y largo plazo. Los más usuales son la avena, la urea y los aceites minerales (vaselina, parafina o glicerina), vegetales (coco, oliva, almendras dulces, soja, sésamo) o animales (lanolina).

5.- Ácido salicílico: asociado normalmente a los emolientes y corticoides de uso tópico, disminuye la formación de escamas y las elimina. Por tanto es muy útil en las formas costrosas de psoriasis.

TRATAMIENTOS INTERNOS O SISTEMÁTICOS

Son tratamientos que se toman por vía oral. Se reservan para formas más severas y extensas de la enfermedad.

1.- Retinoides orales: con los retinoides, etretinato y acitretino, se consiguen buenos resultados y tras el control de la enfermedad, deben retirase lentamente para evitar recaidas. Se toman por vía oral y debido a su capacidad de provocar malformaciones en el feto, las mujeres en edad de procrear deben usar métodos anticonceptivos eficaces durante el tratamiento y por un período de 2 años después de dejar de tomar estos medicamentos. En ambos sexos, no debe donarse sangre tras haber recibido este tratamiento. Precisan control analítico del hígado y colesterol.

2.- Metotrexato: el Metotrexato es un fármaco potente que requiere un control médico estricto. Útil sobre todo en psoriasis que afectan a las articulaciones. El tratamiento puede durar varios meses de forma continuada y luego darse intermitentemente tras la mejora de las lesiones. Durante el tratamiento se realizarán análisis del funcionamiento del hígado y de la sangre.

3.- Ciclosporina: la ciclosporina es un tratamiento que se aplica en los transplantes de órganos y en otras enfermedades graves. Igualmente puede tener efectos secundarios (hipertensión o alteraciones renales) pero son controlables. La enfermedad mejora rápidamente tras el tratamiento, pero sin embargo, la psoriasis reaparece si no se mantiene una dosis mínima.

FOTOTERAPIA

Estos tratamientos usan la luz ultravioleta (UV) que presenta mayor energía que la luz visible. Los rayos ultravioletas de tipo A y los de tipo B son los que tienen utilidades terapéuticas y llegan a la tierra a través de la luz del sol. En la psoriasis detienen el crecimiento exagerado de las células de la piel. Pero como contrapartida producen un envejecimiento precoz de la piel y pueden provocar de cáncer de piel, por lo que se debe limitar y controlar bien su uso terapéutico. Se aplican en cabinas especiales que existen en hospitales, durante varias semanas o meses, y a todo el cuerpo o a zonas concretas (pies, manos, cabeza,…). Los rayos ultravioletas que se aplican en los hospitales o clínicas son distintos a los aplicados en gimnasios o centros de bronceado.

Los rayos UVB se administran solos ya que tienen una capacidad importante para penetrar en la piel y por lo tanto son más dañinos. Los UVA penetran menos y son menos dañinos, por lo que para que penetren más se combinan con un medicamento que se administra en pastillas llamado psoraleno y que provienen de una planta. Dado que esta sustancia reacciona con la luz de forma más intensa, aumenta el efecto de los rayos ultravioletas tipo A sobre la psoriasis. A esta combinación se le llama PUVA. Primero se toma el psoraleno y pasado un tiempo, se aplican los rayos UVA en una cabina especial. Existen otras formas de administración del psoraleno, como la aplicación mediante baños o aplicándolo sobre las lesiones directamente. El PUVA no se aplica cuando hay pocas lesiones, en embarazadas, niños o pacientes con varices importantes, enfermedades de hígado o riñón. También pueden asociarse a otros tratamientos farmacológicos como alquitranes, emolientes, corticoides tópicos o retinoides orales.

TRATAMIENTOS COMPLEMENTARIOS

1.- Baños: sumergir el cuerpo en agua al menos durante 15 minutos ayuda a sentir la piel más confortable, elimina las escamas y reduce el picor. Además se pueden añadir aceites, alquitranes, sales o avena. Después del baño es aconsejable hidratar y suavizar la piel.

2.- Clima y Balnearioterapia: tomar baños de mar y de sol con moderación es muy beneficioso. Algunos lugares son especialmente atractivos debido a sus condiciones peculiares. Muchas zonas de España son adecuadas para la realización de estos tratamientos debido a que gozan de bastantes horas de sol. Numerosos son los centros termales dedicados a tal menester. A mayor distancia, es famoso el Mar Muerto pues allí se encuentran condiciones favorables, como luz solar con menos rayos UVB, agua que contiene gran concentración de sales y centros donde se encuentra compañía de otras personas con psoriasis. ¡¡¡ No se broncee intensamente, ya que la psoriasis puede establecerse en las zonas de quemadura solar.

3.- Psicoterapia: puede resultar de gran utilidad las terapias de apoyo psicológico. Como es lógico compete al psicólogo y/o psiquiatra controlar y medicar los trastornos derivados de esta enfermedad como son la ansiedad, el estrés y/o la depresión. Cabe considerar que los compuestos de litio, los cuales ocupan un lugar preferente en las terapias habituales psiquiátricas, pueden precipitar o agravar las lesiones psoriásicas.

Ptiriasis Rosada de Gibert

La Pitriasis rosada de Gibert es un proceso benigno y muy frecuente no contagioso. Afecta sobre todo a mujeres jóvenes y sobre todo en primavera y otoño. Comúnmente se le conoce como 'Rosada'.

Los últimos estudios apuntan a la presencia de un virus que produciría también síntomas en las vías altas respiratorias (síntomas catarrales), pero estos síntomas, por otro lado a veces inadvertidos, podrían manifestarse hasta un mes antes del inicio de las lesiones cutáneas. Algunos estudios relacionan la enfermedad con la presencia de un virus tipo herpes.

Se inicia por la aparición, habitualmente en el tronco, de una lesión ligeramente sobreelevada, de tamaño variable pero que suele ser de unos 1 a 2 cm de diámetro, de color rosado y que presenta un ligero collarete anular descamativo en su superficie. Es lo que llamamos 'placa madre' o 'medallón heráldico' por el aspecto de medalla que presenta. En ocasiones, esta placa puede ser indistinguible de una infección por hongos (aunque no tengan nada que ver en esta enfermedad). En un tiempo que puede variar, pero que ronda la semana o los quince días, comienzan a salir de un modo progresivo, extendiéndose por el tronco y la raíz de los miembros, lesiones similares a la inicial pero de un tamaño menor. En la espalda, clásicamente se dice por la forma de distribuirse, que adquieren aspecto de 'árbol de navidad'. En la forma clásica, es raro que se afecte la cara. Las lesiones pueden o no ser pruriginosas. Durante el tiempo en el que están saliendo puede producirse picor al aplicar cremas hidratantes habituales, y si bien el sol mejoraría las lesiones, se desaconseja tomarlo por la posibilidad de inducir manchas en las zonas donde había placas de rosada (hiperpigmentación postinflamatoria). Las placas continúan saliendo durante 10 —15 días y de un modo espontáneo, sin tratamiento, comienzan a desdibujarse hasta que desaparecen. El problema es que la evolución total puede ser muy lenta, durando todo el proceso global hasta 9 semanas (hay quien la llama la enfermedad de los 40 días).

Existen otras formas de la enfermedad algo más infrecuentes:

Presencia de más de un medallón o ausencia de una lesión inicial predominante.
Formas purpúricas, donde el color es más violáceo y llamativo, con aspecto de pequeñas zonas de sangre.
Rosada invertida, porque las lesiones en vez de extenderse por el tronco y un poquito por los miembros, afectan fundamentalmente a los pliegues inguinal y axilar.

En la actualidad, para detectar esta enfermedad, no existe ningún test específico en sangre, aunque es cierto que como casi todas las lesiones de la piel, la histopatología (el estudio por el microscopio) permite su acercamiento diagnóstico. En realidad los dermatólogos pueden diagnosticarla nada más verla, por lo que casi nunca es necesario una confirmación histológica. Aunque es una enfermedad muy frecuente, también es verdad que otros médicos no entrenados en el diagnóstico de enfermedades cutáneas, pueden pasarla por alto o confundirla con otras patologías más familiares como la urticaria.

Como hemos comentado, ésta es una enfermedad que se iría con el tiempo y sin tratamiento alguno. Lo que ocurre es que con frecuencia el picor está presente y es muy molesto, por lo que suelen usarse antihistamínicos y en ocasiones corticoesteroides de muy baja potencia durante pocos días para controlar los síntomas. A veces la enfermedad es muy aparatosa, con lesiones muy numerosas, grandes y de color llamativo, con picor muy molesto. En estos casos, y sin que se conozca su mecanismo de acción, algún grupo de dermatólogos ha comunicado el beneficio de usar un determinado antibiótico, porque acorta el tiempo de evolución.

Queratosis Seborreica

La Queratosis Seborreica es un tumor benigno de la piel, originado en la capa más superficial, la epidermis. Es muy frecuente(el 100% de la población lo presenta en algún momento de la vida) y no tiene ningún peligro. Su eliminación suele hacerse por motivos estéticos.

El origen principal de los tumores, sean benignos o malignos permanece desconocido. Su aparición no se ha relacionado con exposición solar, ni ningún otro factor externo, y aunque de un modo clásico se ha sugerido como signo de vejez, lo cierto es que el diagnóstico cada vez se realiza en edades más jóvenes, siendo habitual la presencia de lesiones iniciales en la tercera década.

Son lesiones de aspecto rugoso, 'verrugoso', de tamaños múltiples, marronáceas en su inicio, casi negras con su crecimiento, mostrando en su superficie comedones. Afectan sobre todo la cara y el tronco, aunque pueden aparecer en cualquier localización. Son muy superficiales, por lo que el aspecto es como de 'barro pegado'. Muchos pacientes arrancan sus verrugas pero vuelven a salir, dada su tendencia al crecimiento.

Existen diferentes variantes:

En ocasiones no son tan verrugosas, con ese aspecto tan seco, sino que son mas lisas y brillantes en su superficie, por lo que pueden ser confundidas con otras lesiones incluso de naturaleza no tan benigna.
La variante 'irritada' implica una inflamación crónica de la lesión, por roce u otras causas, de nuevo modificando el aspecto más conocido.
Lesiones múltiples, muy numerosas, de aparición brusca (Síndrome de Lesser-Trelat). Durante mucho tiempo se pensó que podía relacionarse con algún tipo de cáncer. Hoy no se acepta tal relación.

Para confirmar la enfermedad la mayoría de las veces basta con el diagnóstico clínico, puesto que con frecuencia su aspecto es característico. Si existen dudas, el estudio histopatológico (microscopio) es diagnóstico. Su eliminación suele responder a motivos estéticos o a molestias locales (a veces pican). Como son muy superficiales, pueden eliminarse con crioterapia, curetaje y electrocoagulación o láser.