La contaminación del ambiente, la forma de vida que llevamos, la falta de sueño y de descanso, los cambios bruscos de temperatura, el consumo de tabaco y de alcohol, la exposición de nuestra piel al sol, hace que nuestra piel sufra una falta de hidratación, que hace que nuestra piel envejezca mucho antes, y como consecuencia nuestra piel adoptará un aspecto apagado, frágil, arrugada, sin luz ni tonicidad.
El colágeno y la elastina, se van viendo sometida a una reducción que da lugar a las arrugas.
La pérdida del grado de humedad de la piel, da un aspecto seco, áspero y poco saludable a nuestra piel. Aplicarse una crema hidratante que retenga las moléculas de agua en nuestra piel, que tenga una película protectora invisible que sea capaz de evitar la evaporación de ésta con el contacto con el aire. Todo esto nos proporcionará un aspecto saludable y una mejora en la piel.
Vamos a mostraros dos recetas caseras para combatir la deshidratación:
CREMA HIDRATANTE DE MELOCOTÓN:
El melocotón, debido a su agradable aroma, hace que se utilice en determinados cosméticos como en champús, cremas corporales, suavizantes capilares, perfumes, cremas hidratantes,.. el melocotón es un excelente hidratante, suavizante y nutritivo para las pieles cansadas.
Para hacernos nuestra propia crema hidratante, vamos a mezclar los siguientes ingredientes: una cucharada de cera de abeja natural, una pizca de bórax, cuarenta gotas de aceite de melocotón y quince gotas de germen de trigo. Lo ponemos al baño María hasta que se derrita, una vez derretido apagamos el fuego y se tritura en la batidora. Si ha quedado muy espeso, podemos añadir poco a poco unas gotas de agua de rosas. Y ya se puede utilizar.
CREMA HIDRATANTE DE MIEL:
La miel tiene un gran poder bactericida. Contiene potasio, sodio, magnesio, hierro, cobre, fósforo, manganeso, calcio, fructosa, vitaminas B1, B2 y C.
Ponemos al baño María una cucharadita de postre de miel fluida, dos cucharadas de aceite de almendras, otras dos cucharadas de manteca de cacao y una de lanolina líquida. La dejamos enfriar y añadimos 1g de jalea real agregando agua de rosas poco a poco, hasta tener la textura deseada. Utilizamos la batidora eléctrica para así conseguir una mezcla homogénea. La aplicamos por todo el cuerpo, y nos acentuará la luminosidad del bronceado, manteniéndolo durante más tiempo.