La Manzanilla Común o Dulce, también conocida como Camomila es una planta herbácea que crece en prados y ribazos de zonas calcáreas de Europa, y también en algunas zonas de Asia occidental y norte de África, así como en regiones templadas de América y Australia. El uso medicinal de la manzanilla se remonta a la Antigüedad. Ya los egipcios, griegos y romanos la utilizaron como febrífuga, en enfermedades hepáticas y para combatir dolores intestinales.
La manzanilla aporta también beneficios 'estéticos' a nuestro cuerpo. Es ideal para aliviar nuestro cutis cuando se encuentra cansado e irritado, ya que tiene propiedades calmantes, descongestivas y antiinflamatorias.
Si es este tu caso, por ejemplo si no has descansado bien, aquí tienes una solución que te vendrá de perlas. Hierve una infusión de manzanilla y métela en el congelador. Cuando esté fría, aplícatela en el rostro con un algodoncito modo de tónico facial, deja que actúe unos cinco minutos y aclárate después con agua. Después aplícate tu crema hidratante habitual.