El Baño Turco
El baño turco o hammam (baño en árabe) se practica desde hace milenios por sus indiscutibles beneficios sobre la salud y el estado de la piel. Su uso constante previene enfermedades, dolencias o desequilibrios del organismo.
Es un baño de calor húmedo en el que la temperatura oscila entre 20 y 50 grados centígrados dependiendo de la altura (en el suelo la temperatura es de entre 20º y 25º, a metro y medio unos 40º y 50º a la altura de la cabeza). La humedad relativa del aire es del 99% por lo que hay una contínua neblina.
En los baños turcos el calor es generado gracias al agua caliente que circula a través de cañerías y radiadores ubicados en las paredes de las salas.
Los beneficios para el cuerpo son numerosos:
- El organismo acelera sus funciones metabólicas: aumenta la ventilación, se acelera la circulación sanguínea y se estimulan los sistemas nervioso y hormonal...
- Hay una mayor oxigenación y revitalización de los tejidos lo que retrasa el envejecimiento de la piel.
- El vapor de agua dilata los poros, que transpiran abundantemente eliminando toxinas e impurezas y estimula la circulación sanguínea.
- El vapor limpia profundamente la piel gracias a que abre los poros y deja la epidermis suave y lisa.
- Se humedecen las vías respiratorias, por lo que es expectorante en caso de resfriado, tos y ronquedad. También, ayuda a combatir la bronquitis, la sinusitis, rinitis y otras afecciones respiratorias.
- Los pulmones y todo su sistema bronquial aumentan su capacidad de intercambio de oxígeno y ventilación general.
- Contribuye a la limpieza de los genitales femeninos, facilita la secreción del flujo vaginal y alivia los dolores menstruales por la acción del calor.
- Una vez acostumbrado a las condiciones de calor y humedad relaja el sistema nervioso por lo que es muy beneficioso para las personas que sufren de estrés, ansiedad, depresión, etc.
- Es buenísimo para las personas con acné y para los hombres, porque alisa y suaviza la piel, lo que les facilita el afeitado.
Ver también Contraindicaciones del Baño turco y la Sauna
Referido: Revista Consumer