Tratamientos contra la Psoriasis

Tratamientos

La psoriasis no tiene una curación definitiva garantizada en la actualidad. A pesar de ello, disponemos de un amplio abanico de tratamientos que pueden mejorar en cierta medida las lesiones. El tratamiento de la psoriasis requiere constancia y paciencia.

Cada persona tendrá un tratamiento específico para su problema concreto. La elección de cada tratamiento va a estar en función de la edad, del tipo de psoriasis, la localización de las lesiones, la extensión y la severidad de la enfermedad. Por ello, se recomienda evitar la automedicación y acudir al dermatólogo.

Tipos de tratamientos

TRATAMIENTOS TÓPICOS

Son los tratamientos que se aplican directamente sobre la piel, tratando sólo la zona afectada.
Los más usuales son:

1.- Alquitranes: son quizás el tratamiento más antiguo de la psoriasis. Los preparados con alquitranes aclaran con eficacia las lesiones de psoriasis, aunque su principal inconveniente es que causan irritación, su olor desagradable y que suelen manchar. Normalmente se usan en forma de cremas. La antralina es un tipo de alquitrán, altamente eficaz pero a la vez muy irritante, por ello debe manejarse con precaución. La antralina se deja reposar durante unos minutos sobre la piel afectada y después se quita. Nunca debe aplicarse a la piel sana y con guantes para no dañar la piel de las manos. Por este motivo es difícil su aplicación en casa. Su uso se limita a regímenes de internado en hospitales.

2.- Corticoides: son los más recetados y tienen un efecto antiinflamatorio importante. Existen muchas variedades. Son un medicamento de acción muy rápida y eficaz, no irritante y no manchan la piel ni la ropa. Por el contrario, causan efectos secundarios locales si se usan durante mucho tiempo (adelgazamiento de la piel, aparición de hemorragias espontáneas, aparición de pequeñas varices,…). Además, si su uso es continuado hay que aumentar las dosis paulatinamente para producir el mismo efecto y cuando se dejan, pueden ocasionar rebrotes, por lo que deben aplicarse siguiendo estrictamente las instrucciones del dermatólogo. No se deben dejar de aplicar de golpe; Si deben suspenderse, la dosis se reducirá poco a poco, como le indicará su médico especialista de la piel.

3.- Calcipotriol y Tacalcitol: ambos derivados de la vitamina D. Se aplican en las psoriasis leves y moderadas. No tiene color, no mancha la ropa, pero son algo irritantes, especialmente en la cara y en los pliegues cutáneos. Tras aplicarlo es importante lavarse bien las manos para evitar que llegue a la cara accidentalmente.

4.- Emolientes y lubricantes: son un tratamiento básico en la prevención y mantenimiento libre de lesiones, ya que hidratan la piel, reducen el picor, disminuyen la inflamación y suavizan la descamación. Pueden llegar a ser el tratamiento único, con la ventaja de tener nulos o mínimos efectos secundarios a corto y largo plazo. Los más usuales son la avena, la urea y los aceites minerales (vaselina, parafina o glicerina), vegetales (coco, oliva, almendras dulces, soja, sésamo) o animales (lanolina).

5.- Ácido salicílico: asociado normalmente a los emolientes y corticoides de uso tópico, disminuye la formación de escamas y las elimina. Por tanto es muy útil en las formas costrosas de psoriasis.

TRATAMIENTOS INTERNOS O SISTEMÁTICOS

Son tratamientos que se toman por vía oral. Se reservan para formas más severas y extensas de la enfermedad.

1.- Retinoides orales: con los retinoides, etretinato y acitretino, se consiguen buenos resultados y tras el control de la enfermedad, deben retirase lentamente para evitar recaidas. Se toman por vía oral y debido a su capacidad de provocar malformaciones en el feto, las mujeres en edad de procrear deben usar métodos anticonceptivos eficaces durante el tratamiento y por un período de 2 años después de dejar de tomar estos medicamentos. En ambos sexos, no debe donarse sangre tras haber recibido este tratamiento. Precisan control analítico del hígado y colesterol.

2.- Metotrexato: el Metotrexato es un fármaco potente que requiere un control médico estricto. Útil sobre todo en psoriasis que afectan a las articulaciones. El tratamiento puede durar varios meses de forma continuada y luego darse intermitentemente tras la mejora de las lesiones. Durante el tratamiento se realizarán análisis del funcionamiento del hígado y de la sangre.

3.- Ciclosporina: la ciclosporina es un tratamiento que se aplica en los transplantes de órganos y en otras enfermedades graves. Igualmente puede tener efectos secundarios (hipertensión o alteraciones renales) pero son controlables. La enfermedad mejora rápidamente tras el tratamiento, pero sin embargo, la psoriasis reaparece si no se mantiene una dosis mínima.

FOTOTERAPIA

Estos tratamientos usan la luz ultravioleta (UV) que presenta mayor energía que la luz visible. Los rayos ultravioletas de tipo A y los de tipo B son los que tienen utilidades terapéuticas y llegan a la tierra a través de la luz del sol. En la psoriasis detienen el crecimiento exagerado de las células de la piel. Pero como contrapartida producen un envejecimiento precoz de la piel y pueden provocar de cáncer de piel, por lo que se debe limitar y controlar bien su uso terapéutico. Se aplican en cabinas especiales que existen en hospitales, durante varias semanas o meses, y a todo el cuerpo o a zonas concretas (pies, manos, cabeza,…). Los rayos ultravioletas que se aplican en los hospitales o clínicas son distintos a los aplicados en gimnasios o centros de bronceado.

Los rayos UVB se administran solos ya que tienen una capacidad importante para penetrar en la piel y por lo tanto son más dañinos. Los UVA penetran menos y son menos dañinos, por lo que para que penetren más se combinan con un medicamento que se administra en pastillas llamado psoraleno y que provienen de una planta. Dado que esta sustancia reacciona con la luz de forma más intensa, aumenta el efecto de los rayos ultravioletas tipo A sobre la psoriasis. A esta combinación se le llama PUVA. Primero se toma el psoraleno y pasado un tiempo, se aplican los rayos UVA en una cabina especial. Existen otras formas de administración del psoraleno, como la aplicación mediante baños o aplicándolo sobre las lesiones directamente. El PUVA no se aplica cuando hay pocas lesiones, en embarazadas, niños o pacientes con varices importantes, enfermedades de hígado o riñón. También pueden asociarse a otros tratamientos farmacológicos como alquitranes, emolientes, corticoides tópicos o retinoides orales.

TRATAMIENTOS COMPLEMENTARIOS

1.- Baños: sumergir el cuerpo en agua al menos durante 15 minutos ayuda a sentir la piel más confortable, elimina las escamas y reduce el picor. Además se pueden añadir aceites, alquitranes, sales o avena. Después del baño es aconsejable hidratar y suavizar la piel.

2.- Clima y Balnearioterapia: tomar baños de mar y de sol con moderación es muy beneficioso. Algunos lugares son especialmente atractivos debido a sus condiciones peculiares. Muchas zonas de España son adecuadas para la realización de estos tratamientos debido a que gozan de bastantes horas de sol. Numerosos son los centros termales dedicados a tal menester. A mayor distancia, es famoso el Mar Muerto pues allí se encuentran condiciones favorables, como luz solar con menos rayos UVB, agua que contiene gran concentración de sales y centros donde se encuentra compañía de otras personas con psoriasis. ¡¡¡ No se broncee intensamente, ya que la psoriasis puede establecerse en las zonas de quemadura solar.

3.- Psicoterapia: puede resultar de gran utilidad las terapias de apoyo psicológico. Como es lógico compete al psicólogo y/o psiquiatra controlar y medicar los trastornos derivados de esta enfermedad como son la ansiedad, el estrés y/o la depresión. Cabe considerar que los compuestos de litio, los cuales ocupan un lugar preferente en las terapias habituales psiquiátricas, pueden precipitar o agravar las lesiones psoriásicas.