Luce una Piel Saludable

Para prevenir y mejorar nuestra piel es necesario realizar a diario algunos pasos fundamentales para cuidarla, preferiblemente por la mañana y por la noche.

Lo primero aplicarnos un buen producto de limpieza, ya sea en gel, emulsión o leche según el tipo de piel. Frotarlo suavemente, para evitar irritaciones, en rostro, cuello y escote. Retirar el producto con un algodón o esponjitas.

Tras la limpieza, tenemos que devolver a nuestra piel el manto hidrolipídico, que actúa como barrera protectora, y que eliminamos con el producto limpiador. Para ello usaremos una loción refrescante, tónica o astringente según el tipo de piel.

El paso siguiente es nutrir o hidratar la piel con un producto indicado para nuestro tipo de piel (normal, seca, grasa).

Por último, si vamos a salir a la calle, podemos aplicar un protector solar adecuado para nuestro tipo de piel.

Es fundamental saber escoger en cada caso que producto es el más conveniente para nuestro tipo de piel, pues si elegimos mal puede producir efectos adversos aunque el producto sea de excelente calidad. Por ello, debemos asegurarnos del correcto uso de un cosmético, hasta el punto que nos aconseje un profesional capacitado.