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Dermatitis Atopica


By paloma - Posted on 15 Junio 2007

La dermatitis, también llamada eccema, es una enfermedad que consiste en un estado reaccional de la piel, caracterizado por erupciones pruriginosas y con aspecto de escamas, más frecuente en niños.

Su tratamiento es complicado pero es una enfermedad bastante frecuente. Quienes la padecen suelen tener antecedentes de tipo alérgico como asma, fiebre del heno, etc. La dermatitis atópica, actualmente también es llamada neurodermatitis diseminada.

Según algunos estudios, padecen dermatitis hasta un 2% de la población general y un 14% en la niñez. Esta enfermedad se inicia antes del primer año de la vida en más de 60% de los pacientes, la incidencia desciende con la edad hacia los 12 años en que apenas el 5% de los pacientes la han visto iniciarse. El inicio en personas adultas es poco frecuente.

El eccema es más común en los niños y al menos la mitad de estos casos se resuelven a la edad de 3 años. En los adultos se presenta usualmente como un transtorno recurrente o crónico.

En la piel se presenta una reacción por hipersensibilidad muy similar a la alergia, la cual produce una inflamación crónica que ocasiona picazón y descamación. La irritación crónica junto al rascado de la zona hacen que la piel se vuelva gruesa y adquiera una textura como la del cuero.

Síntomas
Los síntomas de la dermatitis son:

1.- Picazón intensa.

2.- Ampollas que supuran y forman costras.

3.- Enrojecimiento o inflamación de la piel alrededor de las ampollas.

4.- Erupción cutánea: en niños menores de 2 años las lesiones de piel empiezan en las mejillas, los codos o las rodillas. En los adultos la erupción compromete con más frecuencia las zonas internas de las rodillas y los codos.

5.- Áreas de la piel secas y curtidas: pigmentación en la piel inferior o superior al tono normal, se localizan comunmente en la parte interior del codo o detrás de la rodilla, se pueden propagar al cuello, las manos, los pies, o los párpados.

6.- Áreas de la piel en carne viva debido al rascado.

7.- Pus y sangrado del oído.

Tratamiento

Se debe evitar en la medida de lo posible cualquier elemento que empeore los síntomas de la enfermedad, incluyendo alimentos alergenos y factores irritantes como la lana y la lanolina.

La piel reseca frecuentemente empeora la enfermedad. Se recomienda mantener un contacto mínimo con el agua y usar menos jabón de lo usual al bañarse o ducharse. Después del baño, es importante atrapar la humedad en la piel aplicando una crema lubricante sobre ella mientras está húmeda. De igual manera, los cambios en la temperatura y el estrés pueden provocar sudoración y empeorar la enfermedad.

Los estudios han demostrado que los niños que se alimentan con leche materna tienen menos probabilidad de desarrollar eccema. Esto se confirma si la madre lactante no ha consumido leche de vaca en su dieta. Otras restricciones en la dieta también pueden incluir los huevos, el pescado, los cacahuetes y la soya.

Controlar el estrés, el nerviosismo, la ansiedad, la depresión, y las condiciones emocionales general, puede ser beneficioso.